
Periodismo puro
María Angélica Iguaran - Periodiodista Digital
Con la Marina Internacional, el Centro histórico y la reconocida Bahía más linda de América, la mayoría de empresas Constructoras hacen sus inversiones en la carrera primera.
Entre las constructoras que han elegido el barrio Bellavista para invertir por su centralidad y comodidad, se encuentran: Navil SAS, Prabyc y la familia Dávila, una de las más adineradas de la ciudad. Esta familia, es propietaria de muchos terrenos en este sector y han decidido tomar sus propiedades para poner en marcha grandes proyectos de edificios residenciales, uno próximo es el Bahía concha, que estará ubicado en la carrera primera. “Todo esto va a estar lleno de edificios y la familia Dávila, está vinculada con varios proyectos construidos y por construir” señala Alfonso Salas, el celador desde hace 23 años de una de las casas de esta familia.
Con esto podemos decir que tanto inversionistas samarios como del interior y hasta extranjeros están poniendo su mirada en el proceso de crecimiento y modernización de Santa Marta.

Desde el 2011 cuando la Marina Internacional abrió sus puertas a la llegada de embarcaciones nacionales e internacionales, sus alrededores comenzaron a atraer muchas miradas. El barrio Bellavista, ha sido un foco para las constructoras, que han visto en este lugar un excelente punto de inversión. En esta zona, hoy encontramos 12 edificios, de los cuales el 70% han sido construidos en los últimos 5 años y en camino vienen ocho que ya están en obra.
“Cuando se hicieron los planos de la Marina Internacional la idea era hacer la zona comercial al estilo Miami, pero en una escala más pequeña. Se está comenzando con el lado sur de la playa, haciendo edificios con apartamentos muy lujosos.” Comenta Bernardo Monroy, asistente administrativo del edificio Ancón. Se planea que en un futuro no muy lejano, Bellavista sea una zona donde solo se vean edificios residenciales, dejando a un lado las casas tradicionales. “Hay mucha inversión y como los lotes son muy pequeños, los constructores eligen construir hacia arriba” añade Monroy.
Barrio Bellavista: la atracción de los constructores
Edificios en construcción.

Las mulas fueron pensionadas
En Santa Marta

Con sonrisas que describían su felicidad, 100 familias de Santa Marta recibieron lo que servirá para llevar el pan diario a su hogar, pero las lágrimas no se pudieron esconder, al entregar sus animales algunos carro muleros expresaron su nostalgia por tener que despedirse de sus compañeros de trabajo de tantos años.
El “Programa de sustitución de vehículos de tracción animal” hoy se hizo realidad. Frente al estadio Eduardo Santos se llevó acabo el evento realizado por la Alcaldía distrital, que busca reemplazar por carro-motos a todos los carro-mulas que transitan en la ciudad, con el fin de darle a estos animales una mejor condición de vida, y a sus dueños una nueva herramienta de trabajo.
De 425 vehículos de tracción animal censados en Santa Marta, se realizó la primera sustitución que se hace en esta ciudad. “100 caballos, mulas, burros y yeguas están siendo reemplazados por 50 moto-carros y 50 proyectos productivos, de acuerdo al interés manifestado por los carro muleros, pero el programa tiene que continuar” aseguró el alcalde Carlos Caicedo.
Antes de la entrega de estos vehículos, se realizaron estudios para identificar el interés que cada uno tenía, algunos carro muleros no aceptaron el moto-carro, sino que tomaron la decisión de salir de la actividad del transporte y han pedido capacitaciones para conseguir trabajos formales con un subsidio de 5 millones 500 mil pesos.
Este proyecto busca que se den las condiciones para que se garantice el respeto y el derecho al buen trato que merecen los animales, quienes muchas veces por la excesiva carga que les ponían se deterioraba su estado de salud y algunos llegaban a la muerte. A cada animal se le realizaron exámenes veterinarios y se les consiguió un albergue temporal mientras se entregan a familias campesinas e indígenas, que se han estado inscribiendo para hacerse cargo de los equinos y asnales en la zona rural de Santa Marta.
